27 diciembre 2006

Esta página servirá a partir de ahora para resurgir el pasado de un pequeño pueblo de Salamanca. Una historia de un lugar que desde aquí se pretende recuperar antes de que acabe más en el olvido.

Poco a poco se irá fraguando esta página con fotografías e historias, sacadas de la memoria y la historia de cada uno. Un saludo y a comenzar.

5 comentarios:

email@legone.tk dijo...

Sabes el por que se le dice "pueblo de brujas" a Ciperez ?¿
Gracias por contestar !

GUSTAVO dijo...

Tengo ligeras nociones que espero exponer en algún post, en breve, estoy ahora un poquito pillado de tiempo. No obstante la recopilacion de información no ha parado, y me gustaría apoyo de la gente en cuanto a historias o anecdotas, que cada uno sepa o que algún día vivió, además de fotografías..., Un saludo, y por favor no dudeis en mandar lo que se os ocurra.

Rosa María dijo...

La tía Modesta, la que vivía al pie del tío Lázaro, y al pie de la Casa Concejo , allí estuvo una semana sonando golpecitos y se le echaba la culpa a ella, que decían que estaba encerrada dentro.
Otra Señora, la tía Carlota del tío Pepe Molagas, también decían que era bruja ( 1935....) porque la pillaron de noche envuelta en una sábana blanca y le destaparon la cara y la descubrieron (la descubrió Vidal el del tío César, de la tía Rafael que vivía al pie del comercio del tío Sebastián)

GUSTAVO dijo...

Gracias por el comentario, tienes alguna historia más?. Estoy abierto a cualquier cosa para ir poco a poco ampliando esta página, Gracias y un saludo.

Alberto J. dijo...

Según me contó mi abuela, se conocía como pueblo de Brujas debido a que en una casona cerca del fuente del pueblo se oían ruidos todas las noches y al entrar nunca se veía nada. La anécdota se extendió por todos los pueblos de alrededor y empezó a ser curiosidad entre los viajantes, ya que al parecer había una hospedería cerca. Nunca se supo muy bien sobre el origen de los ruidos, pero se cree que la razón eran unas ratas que habitaban en la casona y que en su correr y jugar, golpeaban las paredes y la casona vacía, hacía de eco y altavoz en la plaza de la fuente.